El mercado internacional de crudo amaneció este 2 de noviembre con el barril de petróleo Brent cotizando alrededor de 60,23 dólares, un valor que marca una tendencia a la baja respecto a las semanas anteriores. Esta caída está vinculada a la abundancia de oferta y a la incertidumbre sobre la demanda mundial, en un contexto de desaceleración económica.
Para el sector agropecuario, el precio del petróleo es un indicador clave porque influye directamente en el costo de los insumos y del transporte. Un barril más barato reduce los gastos en combustibles y fertilizantes, pero también puede presionar los precios internacionales de los granos y otros commodities con los que compiten los productores locales. Analistas del sector señalan que, si bien la cotización actual brinda un respiro a los bolsillos de los agricultores, la volatilidad del mercado energético exige prudencia en la planificación de costos de la campaña 2025-2026.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados siguen de cerca la situación y evalúan posibles ajustes en la producción para equilibrar el mercado. También inciden factores geopolíticos y la fortaleza del dólar, que en América Latina condicionan la competitividad de las exportaciones. Para los agricultores mexicanos, especialmente en zonas alejadas como Tabasco y Sonora, un combustible asequible puede favorecer la logística de la cosecha, pero la mirada está puesta en la estabilidad a mediano plazo.
Fuente: Infocampo (infocampo.com)

